TRABAJO DEL DOSSIER #3
La evolución infinita de un ser vivo llamado Radio
Por Dann Lamadrid Vargas
Por Dann Lamadrid Vargas
Resumen: La radio es más que una simple sinónimo de "informar". Es prácticamente un ser vivo que puede no morir, dependiendo de lo que hagamos con ella. A través de los siglos, la radio ha tomado más forma y más importancia gracias a que puede estar en cualquier lado, en cualquier momento; y es cuestión de tiempo para que una voz impacte más que la televisión y sea más confiable que noticias cualquiera de internet. Gracias a la evolución de los locutores es que también se puede decir que la radio toma identidad dependiendo de quien esté a cargo, de quien programe los contenidos y de la persona encargada de llevar el género al aire (sea con música, cultura, deporte, etc.). Entonces en una pequeña conclusión podemos decir que la radio se vale por sí misma para hacerse fuerte en impacto social y para que a través del tiempo siga siendo el medio de comunicación por excelencia y en el que todos pensamos cuando necesitamos no sentirnos solos; imaginar lo que la radio nos dicta ayuda bastante a conseguir un mundo en el cual aterrizar
Palabras Clave:
Radio / Oralidad / Impacto
Abstract:
Radio is more than just a synonym for "inform." It is practically a living being that may not die, depending on what we do with it. Over the centuries, radio has taken more form and more importance because it can be anywhere, at any time; and it is a matter of time for a voice to impact more than television and be more reliable than any internet news. Thanks to the evolution of the announcers, it is also possible to say that the radio takes identity depending on who is in charge, who programs the contents and the person in charge of bringing the genre to the air (be it with music, culture, sport, etc.). Then in a small conclusion we can say that radio uses itself to become strong in social impact and that over time it will continue to be the means of communication par excellence and in which we all think when we need not to feel alone; imagine what the radio dictates helps us a lot to get a world in which to land.
Keywords:
Radio / Orality / Impact
Introducción
La comunicación radiofónica es un arte. El transmitir ideas que luego la gente va a dar forma con los conocimientos que tenga en su interior, depende mucho del locutor principal. En el siguiente trabajo voy a explicar desde mi punto de vista lo que es hacer radio, el cómo ha evolucionado esta rama, cómo es que se consigue llegar a las personas y lo que hay detrás de lo que muchos llaman "hablar en un micrófono". Empecemos:
Cuerpo:
La radio es completa, simple y directa. Hasta el día de hoy no hay medio de comunicación que supla la capacidad de forzar a los humanos oyentes a imaginar historias que simplemente se escuchan por la ya conocida RADIO. Tiene más peso que la televisión o un diario gracias a su instantaneidad de difusión de noticias y/o sucesos importantes y, tal como dijimos, desarrolla la capacidad de las personas de darle el rumbo a las cosas tal y como ellos lo decidan. Como en mi aula escuché un día de clases: La televisión te lo da todo masticado y resumido, no tienes voz ya que las imágenes están preseleccionadas, manipuladas y formadas para impactar; en cambio la radio al ser solo percibida por un sentido (el del oído), nos inspira para así poder interpretar las líneas que escuchamos y transformarlas en imágenes mentales que nos narren lo que sucedió de lo que se está contando. Pero como puede suponerse, y particularmente lo he escuchado (y no solo en este arte), habrá gente quienes intenten desprestigiar a la radio y decir que solo "es hablar o poner música y listo"; y esto significa una falacia muy grande que ahora tendremos que desmentir.
La radio no solo depende del hablar o del reproducir alguna canción en emisoras, que ese sonido salga por un MP3 o auriculares en el móvil, sino que detrás de la radio existe un proceso, o tal como se llama en su propio lenguaje, existe programación.
El cine tiene el guión, los planos y el storyboard, la tv tiene secuencias de tiempo, los pintores tienen tipos de trazos y matices de colores; la radio tiene a la investigación, la reflexión y la discusión de contenidos de relevancia social. No es fácil hacer radio, radio de verdad según nos narra la primera lectura, ya que esta depende de los contenidos generales que desarrolle, la interacción del entretenimiento y los comerciales (ya que la radio debe tener participación total en procesos de comercialización si es que se quiere obtener retribuciones económicas), se debe tener una previsión ya que no se puede salir al aire así como así, sin antes haber planeado bien lo que se dirá y también entra a tallar el pilar más importante (luego de programar) que es la audiencia radial.
Una obra de teatro sin espectadores muere; un programa de radio sin oyentes no existe. Usemos la paradoja de que si un árbol cae en medio de la nada no hace ruido... Si un locutor da su mejor esfuerzo y no es escuchado, no genera impacto. También es importante reconocer que la radio tiene un objetivo de servicio para con la comunidad que la hace aún más imprescindible; eso hace la programación, encargarse de que todo aquello que vaya a salir hacia la gente sea lo mejor posible, y se debe tomar en cuenta en todo momento la heterogeneidad de los oyentes y de que nada puede ser servido en el mismo plato para todos. ¿Pero qué es la vida sin distintos puntos de vista y opiniones diferidas?
Y la radio no solo es una preparación para lo que vaya a salir "al aire", si no que también son importantes los medios con los que se vaya a contar al momento de llevar a cabo este arte. Unos micrófonos de alta calidad son necesarios, sonido digital (más recomendado), guiones que enamoren (en términos no literales) a los oyentes y así obtendremos, tal cual chef de comida peruana, clientes satisfechos.
La radio no solo es, cabe recalcar, para transmitir información; de manera mejor dicha es una figura tridimensional, en el que cada cara representa algún tema del qué hablar. Música, cultura, deporte, el mismo periodismo y las casi olvidadas radionovelas que en décadas pasadas representaban el 90% de la cobertura de radio nacional. Sin dejar de contar los espacios publicitarios que pueden resultar un tanto molestos para el público en general pero que a fin de cuentas son necesarios para la subsistencia de un proyecto cualquiera, y más para la radio. Solo se aconseja saber llegar a las personas, saber los horarios en los que las personas que queremos captar estén activos en el programa; que la publicidad no sea constante y a cada rato, los seres humanos nos llegamos a cansar rápido de que algo se repita. También tienen importancia que las palabras que lleguemos a usar sean las correctas para entrar en la mente del oyente y crear en ella un sello que difícilmente se borre, que poco a poco cree una identidad que sea removida solo por la muerte; eso es la radio.
Al hacer radio también debemos tener en cuenta la manera en que la información que generalmente está escrita, ya que también puede ser improvisada, se dirija de forma correcta a las personas que recepcionarán el mensaje. El leer un documento o una noticia, hace que la experiencia sea más fluida, más simple de alguna u otra forma, el leer un texto escrito hace que el locutor/presentador tenga las facultades de poder revisar el documento antes de salir al aire, analizarlo y prepararse; un pequeño problema es cuando el programa o lo que se quiere decir no sale de un texto, sino de la mente del locutor. El discurso preparado obviamente es mejor que el natural, igual que un narrador frente a muchas personas o un orador frente a su auditorio. Cada quien debe ser bueno con las herramientas que tienen; hay personas buenas para leer todo aquello que les ponen en frente de manera espectacular y que al momento de decir algo no son capaces; como hay personas que son oradores profesionales, la palabra fluye entre sus labios pero que al momento de leer e intentar darle entonación a algo que alguien más escribió, les cuesta.
Esto se traduce en dos posturas de la misma audiencia, quien disfruta de un texto preparado y previsto de matices literarios o de quienes prefieren algo del momento que se construye con la cotidianeidad. También van en contra la manera en que las personas puedan interpretar un mensaje de acuerdo a sus conocimientos, a su nivel académico, lo que posean de conocimientos del tema que se está tratando, creencias espirituales, etc. Como mencionamos hace unos párrafos, la radio puede tener muchas interpretaciones gracias a la imaginación de quien la recibe. Y es aquí cuando la radio se transforma en un ente, si bien suena muy extraño decir que manipula (término tomado para fines malos), se podría decir que seduce o persuade al oyente.
Hay miles de formas de persuadir a los usuarios de cualquier plataforma para que tengan determinadas conductas o consuman algún producto; pero bien dicen que lo que entra por los oídos va directo al corazón. No hay mejor manera de pintar al óleo para los oídos que usando la radio para fines de convencimiento. La lengua es algo que ha estado con nosotros por miles de años, el habla y todos esos elementos ayudaron a que nos desarrollemos, y no usarla para beneficiarse sería un error.
Al mismo tiempo hay que usar un lenguaje coloquial y fresco, del ambiente al que queramos llegar. Una cosa es hablarles a un grupo de médicos que quieran conocer más sobre su especialidad en estomatología; y otra muy diferente (y no es entrar en temas de racismo o discriminación, sino contextual) hablarles a un grupo de campesinos que buscan cómo mejorar la fertilidad de tierras para el sembrío de hortalizas.
Por esto es importante poder seleccionar la forma de hablar para cada público al que se quiere llegar. La programación ayuda a que esto sea más fácil de aplicar en ciertos lugares, ya que hay programas para consumir de mañana, como las noticias; programas para el medio día, como recetas o consejos de salud; programas para la noche, tales como algunos consejos sobre la vida o canciones románticas intermediarias y hasta programas de madrugada en los que se suele poner simplemente música o locutores contando chistes (en algunos casos). Es un sistema que tiene que representarse así, a cada quien lo que le guste y le agrade oír.
Aunque sea un medio de comunicación en su su mayoría espontánea y duradera, cada vez es más complicado hacer algo que se considere nuevo para la plataforma radial, y gracias a esto se puede decir que se podría perder originalidad e innovación al momento de crear programas o de inventar personajes que empaticen con el público.
El ser original depende mucho directamente de la creatividad de los locutores que deben apañárselas para introducir nuevas formas de narración de hechos (o la rama que ellos elijan) y que estas sean disfrutadas por el público.
No solo basta con que la información llegue de forma correcta a cada emisora desde cualquier parte del mundo, la radio también debe servir como medio de entretenimiento y de escape de la costumbre de estar siempre trabajando o estudiando. Es por ello que en los últimos años se le ha dado un mayor énfasis en los géneros radiales que se aplican para cada programa de radio.
Para hacer radio hay que saber divertirse y sobre todo tener paciencia, ya que la práctica hace a los maestros en todas las disciplinas y el amor al arte radial no es la excepción. Con el tiempo cada relator hace de su rama una maestría completa y digna de admirar (o al menos la mayoría), algunos optan por el camino del conformismo y terminan cayendo en la monotonía y la mediocridad. Cada locutor debe dominar su género radial tal y como si de la palma de su mano se tratara, tal y como si de pintar una Monalissa al momento de hablar se tratara.
Junto a esto, con el paso del tiempo han habido cambios en las formas de que la radio consigue la información, no es ni será lo mismo la transmisión de aquella segunda guerra mundial por algún programa X de radio, que la forma en que se transmitirá la posible tercera guerra mundial si es que se suscitara, dentro de unos días, semanas o meses. La tecnología debemos aprovecharla para bien, y la radio ha sabido aferrarse a este principio y ha pasado de ser un medio para contar historias a una fortaleza de veracidad y se confianza para los usuarios.
El uso de internet ha menguado la capacidad de la radio de seguir evolucionando hacia algo "mejor", y aún así se sigue tratando del medio de comunicación de mayor confianza a nivel internacional. Facebook, Twitter y demás redes sociales pueden ser veloces e instantáneas al momento de publicar información novedosa pero la proporción de falsedad o de falta de pruebas de las noticias es igual o mayor a la velocidad con que se difunde o viraliza. El quehacer de la radio y su propia identidad se basa en la responsabilidad que tiene de informar verazmente de todo lo que sucede. Y partiendo de la premisa de que en internet está todo establecido, cualquiera puede hacer radio.
La oralidad (cuya importancia reside en la forma y fondo de la radio) existe para que cualquier persona pueda hacer radio de una manera distinta. La imaginación es para todos, entonces al solo escuchar una voz o algún sonido cualquiera induce a que pensemos en algo. Cuando nos dicen incluso "No pienses en un pingüino", pensamos en el animal; así que cualquier persona que la capacidad vocal puede hacer radio y de ella depende la responsabilidad de que sea confiable, veraz y de impacto social. Pero a su vez depende también de nosotros como usuarios o de cualquier oyente verificar y antes de difundir una noticia, investigar y volverse adicto a la investigación (o al menos un pequeño espacio al día para corroborar si lo que le dicen es verdadero) para no caer en falacias.
Para culminar, el hacer radio depende mucho de la personalidad del locutor o del dueño de la emisora. No es tan difícil conseguir un micrófono (o basta con el mismo celular que uno siempre lleva encima), un programa de edición de sonido, e información verídica en la web (o en libros, como el radialista se sienta más seguro); así que todos estos factores juntos nos resultan en que no es tan difícil hacer radio, menos si es que se trata de algo rústico y sencillo. No es necesario llegar al extremo de gastar dinero para que se crea ser profesional, muchísimas obras de arte se construyeron sin conocimientos arduos y sin preparación anterior.
Solo se necesita predisposición, fijar un estilo de narración, el genero en el que queremos desempeñarnos, un buen guión y algo de carisma (o bastante, dependiendo del público al que vamos dirigido), para empezar a hacer radio y quien sabe, en un par de años, ser la voz más importante de la mismísima BBC.
Gracias.
A modo de conclusiones:
■La radio va a continuar en constante evolución, encontrando nuevas formas de exportar información a los oyentes e intentando impactar positivamente la vida de las personas. Como todo, debe innovar y solo así permanecer en vigencia como todos estos años.
■ Su principal ventaja es la oralidad y su modo de impregnar la mente de la gente. Su poder imaginativo es impresionante y mayor que cualquier medio convencional.
■ Los locutores toman un papel fundamental al momento de llevar la información a los lugares correctos, es por eso que la experiencia y el tiempo de actividad que tenga el locutor van a definir su eficiencia.
■ Oyentes y receptores tienen mucho que ver en este proceso, los gustos y preferencias entran a tallar de manera precisa. La gente no consume algo que no le gusta, por ende solo va a buscar programas radiales de su interés.
■ La radio debe llevar bastantes géneros a cabo, así parcializar sus contenidos y llegar a la mayor gente posible. Encontrar un nicho y un estilo de locución es fácil, la práctica y la paciencia hacen grandes cosas.
Y para sustentar un poco más lo aquí presentado, está este vídeo:
Y además, una brevísima entrevista con un Académico:
Y para finalizar, un organizador visual de todo lo que hemos hablado:
Mapa Mental creado con GoConqr por Dann Lamadrid
He usado como referencias los siguientes Libros:
1. La magia radiofónica de las palabras: aproximación a la lingüística en el mensaje de la radio. De Arturo Merayo Pérez (Año 2001)
2. En torno a la radio. De Aurora García González. (Año 2012)
3. El lenguaje radiofónico: la comunicación oral. De Ignacio Blanco Alfonso (Año 2004)
4. El impacto de los medios de comunicación en la infancia. De Emily Moyer-Gusé y Karyn Riddle (Año 2010)
Luis,
ResponderBorrarBuen itinerario, soportado adecuadamente por tu video en el sentido que haces afirmaciones que ayudan a su entendimiento.
Percibo orden en tus ideas propuestas, pero no usas convenientemente las lecturas del dossier.