Trabajo del Primer Dossier
Ensayo #1
La evolución del hombre le ha permitido escuchar todo aquello que antes era imposible. Y los fenómenos más grandes de la historia son hechos silenciosos, ya que si nadie estaba ahí para escucharlos, no emitían sonido. Y para mí es algo raro y a la vez satisfactorio, saber que si no hay nadie para escuchar algo, esto simplemente podría no emitir sonido; tal como los desastres naturales o el mismísimo big bang, son cosas que no tenían sonido por no tener receptores.
Y continuamos así por varios años hasta que la vida nos otorgó, a los seres vivos, dos órganos para que podamos sentir el ambiente ahora no solo por medio de la vista, que es lo más normal al iniciar la vida, ver y poder diferenciar formas y colores, y me es raro pensar también que, ¿si algo no está siendo visto puede no tener colores? A fin de cuentas los colores son refracciones de luz; o de la misma manera la música a la que hoy en día estamos acostumbrados no existiría si no hubiera nadie que la escuche... Es muy motivador pensar en cosas como estas, los instrumentos musicales no tendrían razón de ser, los cantantes perderían su empleo y prácticamente, sin música, el mundo no tendría sentido.
Ahora vamos a sumergirnos en un viaje un tanto exótico, por así decirlo, nos desharemos de nuestro tamaño real por un momento para hacernos diminutos y así poder introducirnos al oído e investigar a fondo lo que existe dentro de nosotros.
Prácticamente recorremos todo lo que tenemos en el oído y es algo perfecto la manera en que todo está estructurado permitiendo la audición en cada uno de nosotros, y temo lamentar que algunas personas no posean esto tan valioso para los que sí. El oído también es el sentido de la intimidad en la medida en que preferimos escuchar algo en los audífonos y sentirnos más cerca de quien escuchamos a distancia que de alguien que grita cosas a nuestro lado. Pasa lo mismo cuando hablamos por teléfono con la chica que nos gusta, ella puede estar al otro lado del mundo pero un aparato y un órgano nos permite tenerla a menos de un par de milímetros de distancia diciendo "Te quiero".
El oído es sensible en la medida que se lo permitamos; muchas personas prefieren hacerse los sordos al escuchar una amonestación simplemente porque no les gusta la presión de tener a alguien que les reclame algo y otras personas se toman demasiado en serio esto, pero... ¿Es la culpa de la actitud o del oído mismo?
Está de más decir también que el sonido y el órgano que lo percibe son la conexión más fuerte que poseemos actualmente, y me refiero a la manera en que nosotros podemos actuar tan solo al escuchar algo; y la radio tiene esta ventaja, en que deja volar la imaginación de las personas cada que la sintonizamos.
La intimación que consigue la radio no lo tiene ninguno otro medio de comunicación, porque el que estimula la audición, lo estimula todo; y en la imaginación está el secreto, el sonido entra directo a la mente, y como algunos románticos dicen, va directo al corazón. Es por esto preferiblemente escuchar cosas que nos hagan sentir bien, y en la radio no es solamente la música que puede pasar alguna emisora, sino también personas (locutores) con quienes nos identifiquemos y tengamos una conexión que nos haga entender que todo va a ir mejor, que nos dé felicidad al menos por un par de minutos al día, ya que todo en la vida es un vaivén de emociones.
Y hablando de las emociones, depende de esto la llegada de un mensaje a cualquier momento del día, es decir, depende de cómo nos sentimos en un momento determinado para captar un mensaje y darle sentido. Si estamos tristes, tomaremos cualquier mensaje con desgano, con apatía. Si la felicidad está reinando en el día, entonces todo lo que nos digan nos sentará bien, actuaremos conforme a lo que nuestra mente y nuestro cuerpo sienta. Y en la radio y el transmitir mensajes es también importante el silencio, el vacío y la manera en cómo los usemos para denotar ciertas cosas al momento de ejercer locución.
Luego de esto existen muchos conceptos básicos para aprender el arte de transmitir mediante radio, está la manera en que dices algo, el lenguaje que vas a usar dependiendo del público al que quieras llegar, los objetivos que persigas al emitir tu programa, el sentimiento de pertenencia a lo que haces, el hacer público lo que piensas, etc.
Todo es una mezcla homogénea que nos permite transformar la realidad en un mensaje claro y conciso que será escuchado por varias personas y que servirá de guía al buscar instrucción alguna. Y por esto es que muchas veces debemos buscar los valores de los ciudadanos a quien nos dirigiremos para saber qué decir, debemos también defender sus derechos, contribuir de cierta forma a que el lugar se desarrolle, buscaremos ampliar la democracia y que las personas tomen conciencia que cada una es un ente importante en el sistema comunitario; y no menos importante también debemos velar por la diversidad cultural que es uno de los pilares más complejos al momento de transmitir una noticia ya que las tantas formas de vida de un mismo sector podrían significar distintas maneras de pensar y de entender un mismo mensaje, entonces debemos tener en cuenta esto para seleccionar bien lo que diremos.
En sí, el sonido y la radio están muy vinculados gracias a lo que las personas entendemos por solo escuchar e imaginar. La televisión por ejemplo, nos resta actividad mental al darnos todo masticado, es por ello que a través de la televisión es por donde se pierde credibilidad de ciertas cosas por la forma en como se presentan; en cambio la radio deja cabida al desarrollo de la creatividad de todos los sectores del país.
Pero aun a pesar de esto los medios de comunicación en los últimos tiempos están perdiendo esa expansión que solían tener a inicios de su creación, dejan de tener ese "boom" gracias a las tecnologías que se implementan que obligan a las personas a deshacerse de los medios tradicionales y adaptarse a una sociedad cada vez más consumista de cosas preestablecidas, cosas simples como titulares en redes sociales y listo. No optan por investigar más a fondo, la televisión desde mi punto de vista ha quedado un tanto desfazada, y si bien hay sectores amplios que la usan como un medio de entretenimiento (más que informativo), la internet ha arrebatado ese lugar que la TV solía tener; pero sin importar esto, la radio tiene ese algo que la hace mantenerse viva, y es que puede llegar, literal, a cada rincón del mundo y todas las personas pueden tener acceso a ellas y desarrollar su capacidad de pensar, de imaginar y de autocriticar desde casa a las noticias que escuchan, a la realidad de un país, sucesos trascendentes, etc.
Y una manera muy bien hecha de mantenerse viva es la segmentación de su amplio mercado. Existe radio para todos los gustos, por así decirlo. Música, programas de narración de novelas, deportes, noticias de último minuto. No es como en el inicio de su auge donde solo se escuchaba lo que los dueños de las grandes emisoras querían que escuches, puedes ahora sintonizar lo que quieras y disfrutarlo a la hora que quieres, sabes que va a estar ahí. La radio es gratis para todo aquel que tenga un dispositivo electrónico hoy en día, y no es necesario una radio como tal (me refiero a un aparato que sintonice las emisoras), si no que desde un aplicativo o una página web podemos acceder a ella sin problemas.
La radio también permite conectar con la audiencia directamente con llamadas, lectura de mensajes de texto, activaciones; y lo hace netamente para que la gente se sienta identificada y no quiera dejar de consumir de ella.
Es el medio de comunicación por excelencia pero si quiere permanecer en ese lugar debe hacer más que solo emitir programas; la internet y su amplia gama de programas, de podcasts, vídeos, artículos, y miles de cosas más está arrasando con todo. No dudo del gran poder que la radio ha adquirido pero sí de las sociedades venideras que buscan todo por el lado fácil, dudo en que de aquí a un buen tiempo alguien quiera simplemente seguir escuchando, en algunos casos, cosas que ya son repetidas, y me refiero a las noticias de corrupción, violencia, asesinatos... Dudo que la radio desaparezca pero quizá sí disminuya su volumen como ya mencionamos.
Para que se mantenga debe ser más que otros medios, debe seguir adelante por sus fuerzas y arrasar con todo aquello que esté a su paso, y creo fervientemente en que si un día toda la humanidad quedara ciega, la única manera en que podamos sentir la realidad sería escuchando, y si quisiéramos en esa realidad alterna saber lo que está pasando a nuestros al rededores, la radio sería nuestra aliada; no solo por el impacto que tiene en nuestra mente con las sensaciones, si no que una voz cálida y dulce que nos conduzca sería la salida más fácil a un mundo con ceguera.
Escuchar nos libera de presiones muchas veces, escuchar es sentir que vivimos, escuchar es imaginar historias más allá de la comprensión de nuestras mentes o de nuestros limitantes ojos. Un susurro vale más que un grito, es ahí donde reside la importancia de sentir la voz de quienes nos hablan.
He extraído más datos e información con respecto a escuchar y a su vinculación de la radio desde:
-El arte de saber escuchar
-La radio en busca de su audiencia
-Radioescucha
Videodiálogo:
A continuación les presentamos el vídeo que hicimos conversando sobre la ciudadanía:
La evolución del hombre le ha permitido escuchar todo aquello que antes era imposible. Y los fenómenos más grandes de la historia son hechos silenciosos, ya que si nadie estaba ahí para escucharlos, no emitían sonido. Y para mí es algo raro y a la vez satisfactorio, saber que si no hay nadie para escuchar algo, esto simplemente podría no emitir sonido; tal como los desastres naturales o el mismísimo big bang, son cosas que no tenían sonido por no tener receptores.
Y continuamos así por varios años hasta que la vida nos otorgó, a los seres vivos, dos órganos para que podamos sentir el ambiente ahora no solo por medio de la vista, que es lo más normal al iniciar la vida, ver y poder diferenciar formas y colores, y me es raro pensar también que, ¿si algo no está siendo visto puede no tener colores? A fin de cuentas los colores son refracciones de luz; o de la misma manera la música a la que hoy en día estamos acostumbrados no existiría si no hubiera nadie que la escuche... Es muy motivador pensar en cosas como estas, los instrumentos musicales no tendrían razón de ser, los cantantes perderían su empleo y prácticamente, sin música, el mundo no tendría sentido.
Ahora vamos a sumergirnos en un viaje un tanto exótico, por así decirlo, nos desharemos de nuestro tamaño real por un momento para hacernos diminutos y así poder introducirnos al oído e investigar a fondo lo que existe dentro de nosotros.
Prácticamente recorremos todo lo que tenemos en el oído y es algo perfecto la manera en que todo está estructurado permitiendo la audición en cada uno de nosotros, y temo lamentar que algunas personas no posean esto tan valioso para los que sí. El oído también es el sentido de la intimidad en la medida en que preferimos escuchar algo en los audífonos y sentirnos más cerca de quien escuchamos a distancia que de alguien que grita cosas a nuestro lado. Pasa lo mismo cuando hablamos por teléfono con la chica que nos gusta, ella puede estar al otro lado del mundo pero un aparato y un órgano nos permite tenerla a menos de un par de milímetros de distancia diciendo "Te quiero".
El oído es sensible en la medida que se lo permitamos; muchas personas prefieren hacerse los sordos al escuchar una amonestación simplemente porque no les gusta la presión de tener a alguien que les reclame algo y otras personas se toman demasiado en serio esto, pero... ¿Es la culpa de la actitud o del oído mismo?
Está de más decir también que el sonido y el órgano que lo percibe son la conexión más fuerte que poseemos actualmente, y me refiero a la manera en que nosotros podemos actuar tan solo al escuchar algo; y la radio tiene esta ventaja, en que deja volar la imaginación de las personas cada que la sintonizamos.
La intimación que consigue la radio no lo tiene ninguno otro medio de comunicación, porque el que estimula la audición, lo estimula todo; y en la imaginación está el secreto, el sonido entra directo a la mente, y como algunos románticos dicen, va directo al corazón. Es por esto preferiblemente escuchar cosas que nos hagan sentir bien, y en la radio no es solamente la música que puede pasar alguna emisora, sino también personas (locutores) con quienes nos identifiquemos y tengamos una conexión que nos haga entender que todo va a ir mejor, que nos dé felicidad al menos por un par de minutos al día, ya que todo en la vida es un vaivén de emociones.
Y hablando de las emociones, depende de esto la llegada de un mensaje a cualquier momento del día, es decir, depende de cómo nos sentimos en un momento determinado para captar un mensaje y darle sentido. Si estamos tristes, tomaremos cualquier mensaje con desgano, con apatía. Si la felicidad está reinando en el día, entonces todo lo que nos digan nos sentará bien, actuaremos conforme a lo que nuestra mente y nuestro cuerpo sienta. Y en la radio y el transmitir mensajes es también importante el silencio, el vacío y la manera en cómo los usemos para denotar ciertas cosas al momento de ejercer locución.
Luego de esto existen muchos conceptos básicos para aprender el arte de transmitir mediante radio, está la manera en que dices algo, el lenguaje que vas a usar dependiendo del público al que quieras llegar, los objetivos que persigas al emitir tu programa, el sentimiento de pertenencia a lo que haces, el hacer público lo que piensas, etc.
Todo es una mezcla homogénea que nos permite transformar la realidad en un mensaje claro y conciso que será escuchado por varias personas y que servirá de guía al buscar instrucción alguna. Y por esto es que muchas veces debemos buscar los valores de los ciudadanos a quien nos dirigiremos para saber qué decir, debemos también defender sus derechos, contribuir de cierta forma a que el lugar se desarrolle, buscaremos ampliar la democracia y que las personas tomen conciencia que cada una es un ente importante en el sistema comunitario; y no menos importante también debemos velar por la diversidad cultural que es uno de los pilares más complejos al momento de transmitir una noticia ya que las tantas formas de vida de un mismo sector podrían significar distintas maneras de pensar y de entender un mismo mensaje, entonces debemos tener en cuenta esto para seleccionar bien lo que diremos.
En sí, el sonido y la radio están muy vinculados gracias a lo que las personas entendemos por solo escuchar e imaginar. La televisión por ejemplo, nos resta actividad mental al darnos todo masticado, es por ello que a través de la televisión es por donde se pierde credibilidad de ciertas cosas por la forma en como se presentan; en cambio la radio deja cabida al desarrollo de la creatividad de todos los sectores del país.
Pero aun a pesar de esto los medios de comunicación en los últimos tiempos están perdiendo esa expansión que solían tener a inicios de su creación, dejan de tener ese "boom" gracias a las tecnologías que se implementan que obligan a las personas a deshacerse de los medios tradicionales y adaptarse a una sociedad cada vez más consumista de cosas preestablecidas, cosas simples como titulares en redes sociales y listo. No optan por investigar más a fondo, la televisión desde mi punto de vista ha quedado un tanto desfazada, y si bien hay sectores amplios que la usan como un medio de entretenimiento (más que informativo), la internet ha arrebatado ese lugar que la TV solía tener; pero sin importar esto, la radio tiene ese algo que la hace mantenerse viva, y es que puede llegar, literal, a cada rincón del mundo y todas las personas pueden tener acceso a ellas y desarrollar su capacidad de pensar, de imaginar y de autocriticar desde casa a las noticias que escuchan, a la realidad de un país, sucesos trascendentes, etc.
Y una manera muy bien hecha de mantenerse viva es la segmentación de su amplio mercado. Existe radio para todos los gustos, por así decirlo. Música, programas de narración de novelas, deportes, noticias de último minuto. No es como en el inicio de su auge donde solo se escuchaba lo que los dueños de las grandes emisoras querían que escuches, puedes ahora sintonizar lo que quieras y disfrutarlo a la hora que quieres, sabes que va a estar ahí. La radio es gratis para todo aquel que tenga un dispositivo electrónico hoy en día, y no es necesario una radio como tal (me refiero a un aparato que sintonice las emisoras), si no que desde un aplicativo o una página web podemos acceder a ella sin problemas.
La radio también permite conectar con la audiencia directamente con llamadas, lectura de mensajes de texto, activaciones; y lo hace netamente para que la gente se sienta identificada y no quiera dejar de consumir de ella.
Es el medio de comunicación por excelencia pero si quiere permanecer en ese lugar debe hacer más que solo emitir programas; la internet y su amplia gama de programas, de podcasts, vídeos, artículos, y miles de cosas más está arrasando con todo. No dudo del gran poder que la radio ha adquirido pero sí de las sociedades venideras que buscan todo por el lado fácil, dudo en que de aquí a un buen tiempo alguien quiera simplemente seguir escuchando, en algunos casos, cosas que ya son repetidas, y me refiero a las noticias de corrupción, violencia, asesinatos... Dudo que la radio desaparezca pero quizá sí disminuya su volumen como ya mencionamos.
Para que se mantenga debe ser más que otros medios, debe seguir adelante por sus fuerzas y arrasar con todo aquello que esté a su paso, y creo fervientemente en que si un día toda la humanidad quedara ciega, la única manera en que podamos sentir la realidad sería escuchando, y si quisiéramos en esa realidad alterna saber lo que está pasando a nuestros al rededores, la radio sería nuestra aliada; no solo por el impacto que tiene en nuestra mente con las sensaciones, si no que una voz cálida y dulce que nos conduzca sería la salida más fácil a un mundo con ceguera.
Escuchar nos libera de presiones muchas veces, escuchar es sentir que vivimos, escuchar es imaginar historias más allá de la comprensión de nuestras mentes o de nuestros limitantes ojos. Un susurro vale más que un grito, es ahí donde reside la importancia de sentir la voz de quienes nos hablan.
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| Fotografía de Daniel Lamadrid Vargas |
He extraído más datos e información con respecto a escuchar y a su vinculación de la radio desde:
-El arte de saber escuchar
-La radio en busca de su audiencia
-Radioescucha
Videodiálogo:
A continuación les presentamos el vídeo que hicimos conversando sobre la ciudadanía:

Luis,
ResponderBorrarAproximaciones adecuadas, buen inicio.
El video tiene el formato y desarrolla contenidos en orden, pero cuando uno dialoga por lo menos intercambia miradas.